Es como un veneno. Entra donde y cuando menos te lo esperas y va invadiendote poco a poco, recorriendo lentamente cada parte de ti, causando el máximo dolor posible.
No sabes qué hacer, intentas no desesperar y esperas poder taparlo todo con tu sonrisa, pero en los momentos en los que no puedes más explotas... y es tan grande esa explosión que podría destruir una cuidad.
Sola... y sin nada. Asi me senti. Odié la sensacion, odié todo, me odié. Creo que tengo que empezar a quererme un poco... porque así no voy a llegar más allá de un balcón. Necesito tener alas y poder volar, encontrar una manera...