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sábado, 10 de junio de 2017

Mariposas

Si pudiera adquirir una habilidad imaginaria pediría ser capaz de leer las mentes. Las mentes son un misterio para mí, especialmente las que más interés tengo en conocer.

Como la suya. Es la mente más difícil que conocí nunca. Es una enredadera llena de espinas, si intentas atravesarla por el lugar equivocado te deja el corazón desmadejado. Sin embargo, si tus pies se posan en terreno seguro es capaz de mostrar maravillas de incalculable valor que te hacen pensar que mereció la pena cualquier llaga anterior.

Es una mente confusa, como una nebulosa brillante y llena de color, llama la atención por su aparente belleza externa pero es aún más interesante su interior. Es una mente intrigante, esconde tantos secretos como aguijones, y cada secreto bien vale un corte.

Esa mente… Si tan sólo fuera capaz de entender uno de los pensamientos que la cruzan, consciente o inconsciente, estaría satisfecha. Me ayudaría a seguir adelante.


Y mientras tanto, mariposas, miles de ellas, por todas partes. Isabelinas, monarca, tigre… ¿Puedes escuchar el aleteo? Me rozan la piel y me hacen cosquillas. Y sonrío. Sonrío como nunca antes lo había hecho, es un espectáculo impresionante. Se cuelan entre los pliegues de mi falda, acarician el viento con esa magia tan suya. Me provocan esa sensación, aquella que no puedo nombrar porque sería casi tan peligroso como pronunciar el nombre del viento. Es un nombre aterrador capaz de provocar catástrofes a gran escala. Es curioso como algo tan pequeño puede ser tan hermoso y tan dañino.


Audio: Whatever it takes, Imagine Dragons
Mood: a bit skeptical

miércoles, 10 de mayo de 2017

Extracto.

Tienes seis sonrisas. La sonrisa tierna y dulce, cuando estás con esa chiquilla. Podría enamorarme por primera vez de esa sonrisa todos los días. Tienes la sonrisa traviesa, cuando te metes con alguien y lo miras como un niño pequeño después de hacer una trastada. Está tu sonrisa neutral, cuando hablas con los clientes. Tienes también una sonrisa de sorpresa, y eres tan expresivo que tus ojos sonríen al mismo tiempo. Está tu sonrisa de cuando algo te hace gracia, y miras, divertido, ya con una respuesta en mente. Y la sonrisa que pones cuando hablas conmigo. No sabría describirla, pero es distinta y es sin duda mi preferida.

Eres dulce, increíblemente dulce, incluso diría que demasiado. También eres maduro y algo infantil al mismo tiempo, y es muy interesante hablar contigo de cualquier tema.

Adoro la delicadeza con la que me tratas, como si yo fuera algo importante que se pudiera llegar a romper, como si de verdad te importase y quisieras cuidarme. 

Eres protector y me da mucha confianza estar a tu lado. Como si no me pudiera pasar nada malo siempre que estés cerca. Me inspiras, me llenas, le das vuelta a mi vida, me das ganas de comerme el mundo. Pero sólo si es a tu lado.

sábado, 27 de agosto de 2016

Como en casa.


Me da igual lo que diga el mundo, lo que piensen todos. Me da igual.

martes, 11 de marzo de 2014

Otra carta sin sentido que te escribo y no te envío.

Brutalmente, locamente e irremediablemente...

Tantas veces quise despedirme de ti para siempre,
aunque en realidad no era ese mi deseo.
Mi deseo era esperarte, mi deseo era que volvieses.
Sabía que yo sólo podría estar ahí para ti.

Tantas veces quise decirte que te odiaba,
cuando en realidad solo quería que me abrazaras una vez más.

Tantas veces te insulté, te maldije,
pero era solo la rabia porque me hubieses abandonado.

Y es que desde el instante en que tus ojos encontraron los míos,
no he querido nada más que mirarlos todo el tiempo.
Que me callen tus labios con besos cuando me ponga tonta,
que me calme tu sonrisa cuando crea que no soy capaz,
que me arropen tus brazos si me despierta una pesadilla.

Porque como digo siempre, es obvio que puedo vivir sin ti.
Pero no quiero. Te quiero en mi vida. Te quiero conmigo.

Aunque seas un idiota testarudo.
A pesar de ello estoy loca por ti. Loca de verdad.
Porque, ¿qué mayor locura que querer a alguien
cuando es capaz de destrozarte el corazón por segunda vez?

lunes, 9 de diciembre de 2013

Estoy loca.

Si cambié mi vida por ti, ¿qué importa arriesgarse un poco más?

Si tenerte cerca me hace feliz, ¿por qué evitarlo?

Si adoro ver tu sonrisa, estar contigo, hablar contigo... ¿por qué esconderme?

He decidido tomar las riendas de mi vida. Voy a ser egoísta y voy a pensar en mi. Dejaré las aguas correr naturalmente. Sin prisas, sin presiones, sin carreras de fondo... ¿quién sabe lo que puede pasar? Yo creía que estábamos destinados a no ser, pero tal vez fue que nos conocimos en el momento y en el lugar equivocado. Así que he decidido que quiero volverte a conocer. Porque fuiste un huracán que barrió mi vida y no creo que deba ignorar tan fácilmente algo tan fuerte.

O tal vez vaya de cabeza al precipicio. Pero yo soy de las que arriesgan, y puestos a sufrir... ¿qué más da cuál sea el motivo?

Lo único que sé es que no soporto echarte de menos. Que eres parte de mi vida, que no quiero que estés fuera de ella. Que puede que no te conozca, que me comporte de forma irracional... pero lo único que tengo claro es que no quiero separarme de ti.