domingo, 21 de agosto de 2016

Over

Finalmente volvió mi capacidad de raciocinio. Por suerte. Será que de tanto escucharlo al final me lo creí, o entré en razón, o qué se yo. Llevo años intentando entender cómo funciona mi cerebro y aún no tengo una conclusión clara.

Me quedo con lo bonito, o tal vez no debería quedarme con nada. Sí, mejor hacer como si nunca hubiese existido, por si las moscas. Que todo el que me conoce sabe que soy muy de guardarme las piedras en el bolso... para después. Así que esta piedra mejor la borramos, para evitar tentaciones.

Se acabaron las tonterías, se acabó el actuar como una adolescente, porque no lo soy. Se acabó todo. Para siempre.



miércoles, 17 de agosto de 2016

Quiero confesar que...

Qué ganas de confesar que sólo sueño tu boca. Que sólo sueño tus manos, tu olor.

Qué ganas de decirte que sí quiero que me molestes, todo el tiempo, a todas horas.

Que quiero ver tu sonrisa, que serio ya no me gustas.

Que te quiero cerca, lo más cerca posible, aunque hagas que me duela el cuerpo y el corazón.

Que odio imaginaros juntos casi tanto como odio el saber que no te voy a volver a tener.
  (Porque no te lo mereces, no sabes lo que quieres y hasta que lo descubras no te voy a poder esperar).

Pero que te comería a besos así de repente, que me lanzaría a tu cuello sin importar donde  estuviéramos ni quien pudiera estar mirando.

Porque me gustas, porque podríamos haber sido. Porque vosotros ya no sois y lo sabes.

Tal vez tú también deberías confesar, que lo mismo en una de éstas, las confesiones se cruzan y solucionamos lo de mi cortocircuito interno.



domingo, 14 de agosto de 2016

Las marcas de mi piel

Y cuando pase el tiempo y desaparezcan, ¿también lo hará tu recuerdo? ¿también se irán las marcas de mi interior? ¿será como si nunca hubieras existido?

No confiar nunca. Es lo único que he aprendido.

Para qué sentir si es dolor. Prefiero no sentir nada.


"Que daría mi sangre por volver a tu boca..."

martes, 9 de agosto de 2016

Sabes qué

¿Sabes qué? A mí nunca me han tratado bien. Será que por defecto me enamoro del prototipo de tío gilipollas, o será que soy demasiado ilusa porque siempre, a pesar de todo, soñé con encontrar al famoso príncipe azul. Hasta que mi corazón quedó tan roto que por pura pereza me negué a remendarlo. “Para qué lo necesito”, pensé. Estoy mejor sin él.

Y entonces apareciste tú. Yo sabía que no eras un príncipe azul, por eso ni me molesté en huir. Y sin serlo te comportas como tal, como si vinieras a salvarme de mi propia autodestrucción. Como si fueras capaz de hacerlo. Como si fuéramos capaces de cualquier cosa. Llevaba mucho tiempo sin sentir nada real.


No termino de entenderte, no termino de confiar, de dejarme llevar. Pero sí sé algo. No quiero que desaparezcas.

sábado, 30 de julio de 2016

Espero que sea transitoria

¿En qué parte del camino me encontré con el lobo? ¿Cuándo fue que me prometió una vida de ensueño a su lado y yo le creí? ¿Cómo fue que desapareció mi capacidad de raciocinio?

Yo me imaginaba un ser racional, pensante, con las ideas correctas dentro del mueble de ideas y las tentaciones irreflexivas bien guardadas bajo una docena de llaves de la más alta resistencia. Pero me equivocaba.

Para cuando lo advertí, el lobo me estaba desgarrando en tiras la piel de mi pecho para alcanzar mi corazón cual vampiro hambriento. Para cuando vine a darme cuenta, le había dado todo lo que tenía y me hallaba en un estado de hipnosis tan fascinante que lo único que quería era que el lobo, amenazante y nocivo, permaneciera cerca, lo más cerca posible.

Por algún motivo el lobo llegó a mí, pero fue culpa de mi yo más beata, que lo sentía como un corderito suave y blando. Ese inocente lobezno sabía atacar la corteza mejor que el león más experimentado, y dejaba una huella tan profunda al paso de su garra que tenía la certeza de que jamás se curarían antes de la siguiente pasada.


¿Y cómo se escapa ahora? ¿Cómo se huye de una prisión de la que no se quiere huir?

lunes, 18 de julio de 2016

Monsters - Ruelle

Me he enganchado a Shadowhunters recientemente, y por consiguiente a su banda sonora. Éste concretamente es el tema con el que inicia el primer capítulo.

lunes, 27 de junio de 2016

Cuestión de gustos

Si un día alguien llegase y te preguntase que por qué te gusta algo, ¿qué responderías?

Si fuera un color, tal vez dirías que porque te sienta bien, o porque es agradable a la vista.

Si fuera una comida, podrías responder que su sabor te deleita.

O si fuera un perfume, que su olor te embriaga.

O tal vez si hablásemos de música, me dirías que te evoca recuerdos felices.

O puede que en muchos casos dijeses que no sabes por qué te gusta, que simplemente te gusta.

¿Quién razona en lo que a gustos respecta? ¿Quién explica lo que tiene dentro de su corazón?

¿Que por qué me gusta? Eso mismo quisiera saber yo.

domingo, 19 de junio de 2016

Recuerdos frustrados

Recuerdo muy bien aquella tarde, tus labios curvados en la más perfecta mueca que jamás hubiera visto. Tu piel de fuego y tu pelo de oro refulgiendo bajo el sol, ojos matadores y semblante exhausto; si te hubiera conocido, hasta el mismísimo Adonis habría sentido envidia de tal derroche de belleza del que hacías gala.

Recuerdo tu inexplicablemente embriagador olor, envolviéndome y seduciéndome. Recuerdo el calor de tus brazos rodeándome, y el hormigueo en mi estómago.

Pero he cambiado el recuerdo de tu sonrisa por el de tu mirada amarga. Y sólo sé que habría hecho cualquier cosa porque tus ojos dejaran de reflejar ese terrible sentimiento que no merecías. Porque dejaras de sentirlo.

Y ni siquiera sé por qué me siento así por un simple sueño. Parece que empieza una nueva trilogía, ya hacía tiempo que...

jueves, 16 de junio de 2016

Instantes

Basta un instante.

Basta un instante para cambiar tu percepción de las cosas.
Lo que antes era negro, ahora bien podría ser blanco o incluso rosa.
Más rosa que el algodón de azúcar,
que igual te endulza la tarde que te la agria si te pasas.

Basta un instante para darle un vuelco a una vida,
para que la felicidad se cree o se destruya,
para que la dopamina en nuestro hipotálamo nos haga volvernos locos.

Basta un instante para atrapar el momento preciso y conservarlo para siempre.
Para creer que una tontería es posible,
para tomar una decisión importante.

Basta un instante para casi cualquier cosa.
El problema es que contigo los instantes se transforman.
Se transforman y me hacen egoísta.
Tan egoísta que no quiero un instante, los quiero todos.



Mood: Great expectations, as usual
Audio: Dangerous woman, Ariana Grande