martes, 27 de enero de 2015

Soñando despierta

-Cobarde – lo acusó, la mirada fija en las profundidades azules que tenía enfrente. – No eres capaz de reconocer algo tan simple como que te atraigo, y en lugar de ello huyes. – Era increíble como aun estando dolida y decepcionada aquella mirada hacía que le temblaran las piernas sin remedio.

-Puedo ser muchas cosas, pero no me considero un cobarde – le respondió él dulcemente, acercando lentamente la mano para tratar de acariciarle la barbilla, gesto que ella rechazó.

-No me toques. Ya estoy harta. No vas a jugar más conmigo – replicó dándose la vuelta dispuesta a salir de allí, a alejarse lo máximo posible de aquel olor embriagador, de aquella sonrisa y de aquellos ojos que tanto la habían torturado de forma inconsciente durante los últimos meses. Pero él la paró.

-Para, no seas niña. Escucha. – comenzó a explicarse sin soltarle el brazo, ella dudó un segundo, pero se quedó quieta. – Yo no huyo de ti, y no me importa reconocer que me gustas, más de lo que querría admitir – ante tal afirmación ella giró la cabeza de golpe y lo miró con los ojos como platos – pero no quiero estar contigo. - ¡PAM! Una bofetada no le habría dolido más. Intentó librarse. No iba a perder la dignidad, no delante de él quien no lo merecía.

-Eres un cobarde. Suéltame.

-Pero sí, en eso sí te doy la razón. – Continuó él sin soltarla -  Soy un cobarde. No quiero correr el riesgo de enamorarme de ti, no quiero darle ese poder a nadie más. No me gusta sentirme vulnerable.

-Así que además de cobarde escéptico. – Ella se revolvió, intentando deshacerse de su agarre - ¡Déjame! Me gustaría no volver a verte nunca, pero como por desgracia eso no puede pasar, te pediré solo que me ignores cuando me veas, que yo haré lo mismo. – ante su desconcierto, él le contestó con una sonrisa.

-Mira quién huye ahora. – añadió, y soltó el brazo que le tenía sujeto.

-Yo no estoy huyendo. – Objetó perpleja – Hay una diferencia entre temor e indiferencia.

-¿Así que ahora te soy indiferente? – levantó una ceja y acercó su cara a la de ella.

-No he dicho eso. Pero no voy a estar esperando hasta que tengas el valor o la madurez suficientes o hasta que aprendas a distinguir lo que quieres de lo que necesitas. Ya te he esperado bastante, se acabó. – terminó su discurso cada vez más nerviosa pues él no había disminuido la distancia entre sus caras, sino que continuó acercándose hasta pegar su frente a la de ella.

-Esto no se ha acabado. – sonrió él – Mírate, estás temblando – alegó, al mismo tiempo que pasaba un brazo alrededor de su cintura hasta dejar la mano sobre su espalda- no podrías acabarlo aunque quisieras – frustrada, no pudo responder ni tampoco apartarse. Su contacto, su olor… eran como una droga. – No quieres alejarte, ¿no es cierto? – Ella negó lentamente con la cabeza – Pues voy a intentar quedarme lo más cerca posible, ¿te vale?

-Por ahora.


sábado, 24 de enero de 2015

Shoots

Hace mucho que  no publico fotos mías, así que me voy a permitir un momento de egocentrismo. Fui a hacer fotos con mi hermano la semana pasada y los resultados no fueron malos. Dejo un par, una de ellas mía.




lunes, 19 de enero de 2015

Miedo

El miedo tiene un olor característico. Un olor que se adecua a la personalidad de quien lo siente. Un olor extremadamente fácil de identificar.

El miedo puede venir acompañado de incertidumbre, y entonces su olor se camufla, a veces no parece lo mismo y es más complicado saber de qué se trata.

O puede que se una a la inmadurez, un error, pues la mezcla de estos olores es tan potente que puede detectarse a gran distancia.

A veces el miedo no es un olor sino una hoja afilada más cercana a tu cuello de lo que desearías. Una hoja brillante que amenaza tus castillos en el aire, tu seguridad, todo lo que habías construido.

Y entonces huyes. Porque a pesar de tus alardes, huir es el camino más fácil.

Pero yo ya me cansé de esperar a que desaparezca el miedo, los prejuicios, los clichés.



Mood: disappointed
Audio: Imagine Dragons, Demons

domingo, 18 de enero de 2015

Imagine Dragons - Gold

Vuelven, por fin... y este es uno de los temas que ya han revelado del nuevo álbum. Fabuloso.

martes, 13 de enero de 2015

Basta ya de relaciones dañinas.

¿Por qué estar mal cuando puedes, simplemente, ignorar? Pues por una sencilla razón. Porque no sabes ignorar. Porque todo te afecta, porque aunque haya más gente si te falta esa persona te sientes tremendamente sola.

No hay nada que me haga sentir bien, las personas a las que más necesito son las que están más lejos. Me siento enjaulada, como si no fuera capaz de salir de aquí y vivir mi propia vida, como hacen todos.

Siempre me dijeron que no puedes mantener a nadie en tu vida, que quien quiere, se queda por su propio pie. Pues se acabó empujar a nadie, para estar mal, sinceramente, prefiero no estar.

viernes, 9 de enero de 2015

Aprendiendo a separar

Últimamente he estado reflexionando sobre mi misma. He aprendido que es imposible sacar conclusiones claras o dejar atrás pensamientos que me torturan dentro del caos que es mi cabeza. Que tengo que aprender a separar.

Que no puedo comparar rosas con jaramagos, que el champán no se mezcla con agua. Que ser pesimista no ayuda, que casi que mejor dejar de pensar. Que la paciencia conduce al éxito y te permite vivir, sin agobios. Y que no siempre tiene que ganar el más llamativo.

Pero a pesar de esto, sigo sin saber separar. Y me molestan las ausencias sin motivo, aunque me guarde esa molestia para mi. Lo veo como una carrera a contrarreloj, carrera para la que jamás me preparé, carrera que no pedí, carrera que me supera. Por el momento, me basta un lema: "Darlo todo hasta que aguante".

martes, 30 de diciembre de 2014

Algo sí que sé.

No sé cómo parar, es un frenesí.

Si me hace sentir bien no debe ser tan malo.

Pero saber las consecuencias de esto me hace una masoquista.

Debería parar, pero no puedo. No quiero.

Mi corazón lleva dos días de fiesta, ya está borracho.

Los bailes de palabras no hacen sino aumentar el deseo.

No quiero distancia, odio la distancia.

Tiré mi máscara en algún momento de debilidad.

Fue un error, siento... ¿miedo?

Quiero seguir, a pesar de todo. A pesar de todos.

Paso a paso, ¿pero y si me caigo?

Y me caeré, soy demasiado patosa.

Nunca supe hilvanar bien los pies con el camino.

Como nunca supe escuchar los consejos.

No sé nada. Bueno no. Algo sí que sé.

lunes, 22 de diciembre de 2014

El rap de las princesas



Es tan maravilloso que tenía que ponerlo aquí. Me encanta Elsa y me encanta el final: "Tú eres solo una inocente princesa y yo soy una jodida reina".

jueves, 18 de diciembre de 2014

Cosas románticas

Leyendo cosas antiguas mías encontré el siguiente texto. Qué romántica y tonta que era, tal vez no he cambiado demasiado a pesar de los años (porque el texto tiene sus añitos), pero hace bastante tiempo que no siento la devoción y casi obsesión que expresa este texto, que, aunque no menciona nombre, puedo imaginar por quién va.


"Tal vez... tal vez si fuera alguien a quien quiero de antemano, alguien que me importe demasiado... tal vez no, entonces, seguro que si nuestra historia se acabase me sumiría en la peor de las oscuridades.

Pero es absurdo soñar con el dolor de perderle cuando jamás conoceré otra cosa que no sea el dolor de no tenerlo.

Porque no me importa, porque soy una estúpida, estaré ahí. Estaré ahí cada vez que él necesite que esté. Cada vez que él quiera que esté. Cuidándolo, dándole mi apoyo. Sea lo que sea lo que quiera de mi, se lo daré. Y tal vez a esto no se le pueda llamar amor sino estupidez. Y no lo niego.

Si él está cerca, solo actúo como una estúpida. Como una tonta, como un satélite que no ve más que a su planeta.

¿Qué debo hacer? Me gustaría ser una brillante estrella para que te fijaras en mi de alguna forma.

¿Tal vez podría olvidarte si uno de los dos desapareciera del mundo?

Quiero transformarme en hada para cumplir todos tus deseos, me convertiría en las manos que acariciasen tu piel, en la voz que susurrase en tu oído a cada momento lo especial y maravilloso que eres... Sería lo que quisieras. Me convertiría en lo que quisieras por ti y solo por ti.

¿Alguna vez conociste el amor verdadero? Ese que es como el de las películas. Yo sé que existe."

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Ejercitando la paciencia

Vivir contando los días, las horas, los minutos que faltan.

Nunca sentirme satisfecha, siempre con ganas de más.

Anhelar un contacto que parece cercano pero está a muchos kilómetros.

Esperar la nada, necedades imposibles, que no sucederán.

Nieva en mi corazón, y en el suyo. Y solo el calor puede derretir el hielo.

¿Pero cómo templar algo que lleva tanto a la intemperie?

Hace falta paciencia, mucha. Y dejar de pensar.

Continuemos ejercitándonos.