domingo, 5 de febrero de 2017

Imagine Dragons

Dan me está haciendo feliz últimamente ♥





Por cierto, Passengers recomendadísima!

viernes, 3 de febrero de 2017

¿Dónde está el fallo?

Si mi instinto te escogió,
debe haber algún error.

Pues nunca fui de buenas elecciones
lo único que conocí son decepciones.

Tras tu dulce sonrisa
escondido estará el truco
que hará mi corazón trizas,

Detrás de esa dulzura
se ocultan todas mis lágrimas
y mis momentos de amargura.

No sé qué me pasa contigo
pero no logro controlar mis latidos.

Quiero verte, quiero tenerte.
Pero el miedo se hace más presente.

¿Puedo de veras confiar?
¿Me prometes que no te apartarás?


martes, 31 de enero de 2017

Tengo ganas de sonreír

Tengo ganas de sonreír.

Porque las sonrisas se contagian y la dulzura siempre me ha podido horrores.

Y me encanta verlas. Verla.

Las cosas buenas también son contagiosas, hasta mi inspiración ha vuelto.

Cuántas cosas me apetecen, y todas contigo.

Y además Imagine Dragons ha sacado nuevo single. Todo redondo.

viernes, 27 de enero de 2017

Oasis

Hace mucho que no siento nada, nada en absoluto. Nadie me afecta y siento como si se hubiera producido un gran cambio en mi interior. Buscar al amor de mi vida me dejó exhausta, ya no quiero soñar con cuentos de hadas porque tengo más que claro que no existen.

Las tonterías hace tiempo que dejaron de decepcionarme, las ignoro, como siempre debí haber hecho. Y a pesar de sentir que crecí, me queda un vacío muy grande.

Por no sentir, no siento ni inspiración. La busqué en todas partes sin éxito, hasta que...

Tan dulce, tan atractivo, tan misterioso, tan agradable, esa voz suave y varonil, y esos ojos...

¿Quieres ser mi nueva inspiración? Tienes todas las aptitudes. Todas.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Capítulos por cerrar

¿Por qué hay situaciones, estados o personas que no podemos dejar ir por más que lo intentemos?

¿Qué es lo que los retiene dentro de nosotros?

Sólo es cuestión de tiempo, pero ¿cuánto tiempo se necesita para que deje de importarte algo que te importa?

¿Qué se hace para que desaparezcan los nervios, o el deseo? ¿Para no olvidar lo que no se debe?

Es frustrante saber que algo te hace daño, que sólo te hará daño por más que cambie todo (porque en realidad no cambia, sólo que a ti te parece que sí), y que sigues lanzándote de cabeza una y otra vez. Que no bastan los chichones, quieres la herida abierta, que sangre, que escueza. Porque únicamente cuando escuece eres lo suficientemente fuerte para alejarte por tu propio pie. Sólo entonces recuerdas el sufrimiento que ya soportaste.

Y tienes que parar. pero no sabes. Por algún motivo, lo necesitas. O crees que lo necesitas. Y es ridículo, porque nada volverá a ser como antes. Nunca te volverás a sentir igual.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Andas en mi cabeza... pt.2

Y me atacan los recuerdos, y me da por recordar.

Y por recordar, recuerdo aquella tarde, los nervios, las mariposas, tu sonrisa, tus dedos, tus labios, tu voz, tú y yo fusionados.

Y por recordar, recuerdo lo increíblemente bien que me hacías sentir, y se me olvida cómo cambió todo después.

Y por recordar, tonta de mi, empiezo a echarte de menos otra vez.



sábado, 26 de noviembre de 2016

¿Qué les pasa a los hombres?

Yo vivía feliz en mis trilogías mentales, en las que cada día que lo veía en el gimnasio, entrenando o con algún cliente, yo me imaginaba que acabábamos juntos en algún lugar haciendo "cozitas".

¿Por qué un día este adonis decide venir a conocerme? ¿Por qué? ¿Por qué decide hablarme de su vida, preguntarme por la mía, descender al mundo real? ¿Por qué me pide mi teléfono?

Sobre todo, me pregunto estas cosas porque la realidad es que no está interesado en mi, así que no lo entiendo. Destruye mis maravillosas trilogías mentales y lo precioso que era todo cuando era platónico para ignorarme por completo. Fantástico. Quiero leer el manual de funcionamiento YA.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Starving - Hailee Steinfeld


"Don't need no butterflies when you give me the whole damn zoo"

#crushsongoftheday

martes, 18 de octubre de 2016

Eso que pasa...

Qué ilusa fui al pensar que las marcas de mi interior se borrarían con la misma facilidad que las que me dejaste en la piel.

Tu paso por mi vida fue idéntico al de un huracán por un pueblo pequeño, potente, veloz, y destrozando todo a su paso. Yo estaba protegida, otros desastres naturales te habían sucedido.

Pero ni por esas, pues ¿qué puede hacer un bebé contra un lobo hambriento? Mis armas eran insuficientes desde el principio, y tú lo sabías. Sagaz tu mente, torpe la mía.

Así sucedió nuestra historia. Imprevisible y ensordecedora, como una tormenta de verano, me obligó a camuflarme en el peor de los lugares, en ti.

Y cuando me supe enamorada no pude sino lamentarme de mi ineptitud. ¿Cómo era posible que tú parecieras más experimentado cuando por años de vida yo debía ganar en eso?

Las marcas visibles únicas pruebas del amor que compartimos, marcas que guardaba orgullosa porque eran memorias de momentos maravillosos.

Te fuiste con el viento, sin dejar rastro (o dejando demasiados según el punto de vista). Me dejaste aferrada a un recuerdo imposible y con unas perspectivas de futuro indeseables.

No puedo perdonarte, no puedo perdonar que te fueras. De tan roto que tengo el corazón cuando me muevo parezco una pandereta. Y ya no se deja arreglar.

Me gustaría que dejáramos de coexistir en el mismo universo, pero ni así sería capaz de olvidarme de tu sonrisa, o del roce de tus labios recorriendo cada centímetro de mi piel.

Y sé que no te necesito, y si de algo estoy segura es de que no quiero que vuelvas a mi vida, pero a pesar de todo te quiero.



Por qué

Hoy es de esos días en los que te escribiría una antología o dos, de esos días en los que te echo de menos hasta que me quedo sin fuerzas, de esos días en los que necesito verte, con tus pintas de chulo de barrio y tu carita de no haber roto un plato (o de haberlos roto todos).

Y quiero verte porque necesito saber si aún puedes dejarme temblando con solo una mirada, porque necesito saber si aún logras poner mi mundo patas arriba con tu sonrisa, porque me hace falta saber si aún me afecta tanto tu olor, tu presencia, tu voz... pero sobre todo para preguntarte por qué.

Por qué soportas, por qué vuelves, por qué llevas esa cadenita dorada en tu cuello, por qué tienes amo. Por qué, tú que podrías ser todo, que podrías haber sido todo conmigo, preferiste ser nada de esa forma inconsecuente. Y no lo entiendo, porque siempre has actuado otro papel. Siempre me hiciste pensar que jugábamos en una liga diferente. Creí conocerte y me di cuenta de que en realidad no sé absolutamente nada de ti.

Y aún así... solo 10 días. Casa no me hace demasiado bien...