Mostrando entradas con la etiqueta cambios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cambios. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de octubre de 2014

Las D de mi vida

Siempre he sido de las que sienten en mayúsculas. Un abrazo, una buena comida, un pinchazo o un corazón roto. Todo me gusta demasiado o me duele demasiado. Para mí, la vida no tiene un volumen intermedio, está siempre al máximo.

Porque cuando siento, doy todo lo que tengo dentro hasta las últimas consecuencias, porque nunca aprendí a pensar antes de actuar.

Nunca me enseñaron a sacar de mi bolso las piedras que recogía, porque son pesos en mi vida que solo me vuelven más vulnerable. O tal vez sí me enseñaron pero yo nunca quise aprender. Y fue así como a lo largo de los años completé una gran colección. Una colección de la que, por algún motivo, no podía deshacerme.

La primera D de mi vida apareció en un momento de diversión e inocencia, casi de niñez, y aunque no fue la más importante, sí que fue la más fugaz e intensa. 10 días, amistad, sueños… y música. Pero tan veloz como comenzó terminó. Han pasado ya siete años desde aquella D, pero aún puedo recordarla con una sonrisa, aún puedo mantener esa D en mi vida.

La segunda D de mi vida fue, sin lugar a dudas, la más significativa. Años idolatrando que parece que no terminarán nunca, pues es la única D que está completamente aparte pero a la única que yo no puedo apartar. Fue una D complicada, llena de giros, llena de altibajos, llena de misterio e incluso de celos. Fue una D que lo tenía todo, jamás conocí una D más completa. El símil perfecto de todo lo que yo buscaba, la única capaz de cubrir mis altas expectativas como princesa. Pero esta D nunca fue mía, nunca lo sería y nunca lo será. Fue una D que me hizo vivir de esperanzas, una D que me hizo vivir de anhelos, deseos, pero una D que nunca llegó. Una D que desde el principio estaba demasiado lejos, y no me di cuenta de que yo no podría alcanzarla hasta que no fue demasiado tarde.

La tercera D de mi vida fue, en cambio, la que más me marcó. Una D oculta, que nunca debí haber descubierto pero que se dejó ver por si sola tras un tiempo, una D de locuras, de idioteces, una D que todos creían que era para mí. Una D de química, de complicidad, y una D que desapareció como las pompas de jabón. Y que renació, de sus propias cenizas. Porque las D saben hacer muchas cosas, pero no entienden tantas, como que por ejemplo, yo ya no quería más D en mi vida, que después de tantas iguales, necesitaba un cambio.


Y estaba a punto de empezar.

sábado, 18 de enero de 2014

Una entrada de éstas mías, rara.

De éstas veces en las que eres incapaz de concentrarte porque parece que hubiera algo dentro de ti intentando escapar, y el ruido que hace al golpear las paredes de tu cuerpo de molesta, te impide centrar tu atención en otra cosa que no sea el toc, toc, toc.

De éstas veces en las que los sentimientos se intercambian mágicamente, los pensamientos surten menos efecto que los olores, y darías lo que fuera por tener una cuerda cerca para atarte las manos al objeto fijo más sólido y pesado que encuentres.

Porque a veces ocurre, que aunque creas que no hay química sin física, ambas pueden ir por separado, cada una con sus teoremas, definiciones y leyes universales; porque cuando van por separado te obligan a pensar más, a crear las relaciones entre ambas por ti mismo, a que esa masa inconsistente dentro de tu cabeza a la que haces llamar cerebro crezca un poquito más.

Porque a veces ocurre, que el primer golpe contra el pico de la mesa te hace un chichón, pero cuando se ha curado y no duele se te olvida incluso que te diste un golpe. Porque puede que aprendas a tener algo de cuidado, pero ni aún así puedes evitar darte otro golpe con la misma mesa cuando tienes que pasar a diario cerca de ella. Porque puede que cuando sean dos mil los golpes recibidos y sea posible apreciar la cicatriz, puede que entonces te des cuenta de que lo que debiste haber hecho es tirar la mesa, o bien recubrirla de un material blandito que no te haga daño.

Y si después de todo sigues sin aprender ni comprender, y piensas que lo más interesante que puede ofrecerte la vida es información acerca de la reproducción del caracol de río, entonces, entonces yo ya no sabría que hacer.

Porque hay conexiones que no pueden destruirse, solo hay que averiguar de qué tipo son, y si no son compatibles, desconectar y reconectar de un modo que sí lo sean.

domingo, 9 de junio de 2013

Foo Fighters

Desde que estoy en Turín estoy escuchando bastante más rock de lo que había escuchado en mi vida. Lo cierto es que yo jamás digo "no me gusta" si es una buena canción, yo no soy fan de un estilo, soy fan de la música. Nada tendría sentido para mi sin ella. Y el rock tiene unas letras espectaculares, una pasión, una fuerza y sobre todo, unas instrumentales, que alguna que otra vez he echado en falta con el pop.

Este grupo, Foo Fighters, ya lo conocía desde hacía años, me lo enseñó David la primera vez. Mi oído no estaba aún habituado a la forma de cantar, y no terminó de "cuajar" en mi. Pero tras grandes dosis de System of a Down, Red Hot Chili Peppers y demás, estaba preparada para volverlos a escuchar. Y ME ENCANTAN.



Esta canción, Wheels, es una de las que más me ha llegado, de momento. Si alguien quiere conocer un poco más, recomiendo The Pretender y Walk.

lunes, 3 de junio de 2013

Libertad

Parece que no hay salida, lo único que alcanzas a ver es la densa vegetación que parece no acabar nunca. Y sigues corriendo, temerosa de las innumerables amenazas ocultas tras cada arbusto, aterrorizada de que puedan estar siguiéndote aquellos que te mantenían cautiva sin explicarte los motivos de tu encierro.

Quieres escapar de esa selva, hasta el aire que respiras continúa asfixiándote. A pesar de que el cansancio se hace demasiado presente, de que tus piernas pronto dejarán de responderte y no solo por el agotamiento, y a pesar de que sigues tropezando cada vez con más frecuencia no pretendes parar, no puedes parar.

Todo parece peligroso a tu alrededor, es imposible confiar, hasta el más leve crujido que no pertenezca a tus pisadas te hace gritar despavorida. Casi no puedes más, has vuelto a caer y la herida esta vez es más profunda, escuece. Cuando de repente, un reflejo azul. Un poco más, sabes que falta muy poco y por fin podrás huir de esa pesadilla.

Y lo ves. En calma, inmenso, en todo su esplendor, brillando hermoso bajo la luz del sol, el mar. Y sonríes. Porque aunque aún necesitas descubrir la manera de atravesarlo sabes que lo has conseguido, que el desasosiego que te acongojaba no lo volverá a hacer, sabes que eres libre. Por fin.

sábado, 11 de julio de 2009

:D

Me corte el flequillo!!
Echaba de menos tenerlo recto ^^
Me veo cara pan en las fotos T_T


sábado, 14 de febrero de 2009

Iris&yo ^^

Iris tambien se cambio el look :D Y esta mas guapa :D
Aqui fotos de las dos con nuestro nuevo flequillo... parecemos gemelas, las dos con el mismo corte de pelo y el mismo peinado xDDDDD





Patry... faltas tu, te echo de menos, deberias estar en la ESI con nosotras :D

Nuevo look! :D

Antes que nada... Patry, Iris... os quiero!! Me encanta mi nuevo pelo :D (bueno, mi nuevo flequillo xD) Sisi... es que ellas me lo cortaron :D

Aqui fotos de mi primer dia con mi nuevo flequillo ^^




En la ultima salgo con Iris... te quiero!!!>.<